15.8.05

Un lunes quince de agosto...

Hoy me siento bien. Curiosa forma de iniciar un post –puesto que no se acerca a una columna-. Digamos que después del fin de semana de perros que tuve, el lunes no me pintó tan mal. Reitero de nuevo, antes de comenzar, mi apoyo incondicional para contigo, amigo. Siempre he sido incondicional con aquellas pocas, poquísimas personas que quiero –ya ni qué decir amo-.

Pues el viernes tranquilo. Después del velorio llegué a mi casa y ahí llegaron unos más y nos pusimos a jugar Padrino y después Maratón; una noche divertida. El sábado una tarada se cruzó la calle sin fijarse y ZAZ. Embestida por culpa de la bestia. No quiero ahondar en ello puesto que resulta una anécdota en verdad muy larga de contar y no sería de interés para la gran mayoría. Pensando en choques, ya tenía mucho tiempo de no pegarle a otro coche, tres años. Pero bueno…

Ahora mismo ando bloqueado. Tapado. Cerrado. Perdón, en verdad quisiera poder escribir acerca de cientos de temas que se me ocurren, sin embargo toda mi creatividad y nebulosa de ideas se fueron en mi tesis. Si, escucharon bien: tesis. Tesis pertenece a ese grupo de palabras que yo llamo lejanas. Universidad, tesis, hijos, testamento, entre otras, son de ese tipo de palabras que cuando somos niños nos parecen extremadamente lejanas. Recuerdo muy bien que cuando era chico yo pensaba que en la Universidad iban a “trabajar” y a todos los veía como señores. Lo recuerdo muy bien. Pensar en una tesis me remontaba a escritos enormes e interminables, a los trabajos realizados por mis padres para titularse…Ahora estoy haciendo mi tesis para salir, en noviembre, de la universidad (una tesis, por cierto, muy ambiciosa y que pretende ser propositiva).

Hablando de mi tesis. Recuerdo que alguna vez a una persona muy importante en mi vida le comenté que mi tesis sería increíble. Una tesis que de pie a comentarios y que forme parte orgullosa dentro de mi biblioteca. Que quería que estuviera en la biblioteca de la universidad y que se convirtiera en fuente de referencia para futuras generaciones. Que no fuera un trabajo más (nunca me ha gustado ni he sido uno más). No quería el 459° “Análisis de Naranja Mecánica” o un “Estudio de mercados para establecer una agencia de publicidad” o alguna obviedad del estilo. Quería algo nuevo. Quiero algo propositivo. En eso estoy. Trabajando en una tesis que por momentos parece que me sobrepasa y me inunda…Mi tesis.

Ese es el motivo por el cual mi inspiración se perdiera un momento. Ya la exprimí en la elaboración de los análisis para mi tesis. Sin embargo prometo guardar un espacio al rato para poder escribir sobre una de las tantas cosas que me vienen a la mente. Mientras dejo algunas fotos nuevas y este pequeño post, que aunque no es muy propositivo, sigue siendo una parte de mí para ti.

Dentro de mi escondite en mi clave de sol 15 agosto '05
VARGAS GÓMEZ

13.8.05

coño y encima choco. carajo. fin de semana de perros. lo único que me consuela es la tarde que pasé hoy con mis yayos (abuelos) y que ayer tuve otra más de las demostraciones de por qué mi vida es una película. sin embargo las minúsculas dominan el fin de semana.

12.8.05

Luto

La página estará de luto todo el fin de semana como muetra de respeto a un amigo que, por razones de respeto, omitiré su nombre (no se trata de una página de chismes), debido al fallecimiento el día de hoy de su abuela.
Desde aquí mis más sinceras condolencias y me pongo a tús órdenes, amigo mío. No puedo compartir el dolor de semejante pérdida pero si puedo estar para lo que necesites, hoy y siempre.
No pretendo, aunque quisiera, escribir algo sobre la muerte, no es el momento. Gracias a todos por seguir visitando y creando esta página. Espero disfruten las últimas innovaciones que le he hecho. Tenía pensados unos temas para escribir pero la noticia me sacudió el día y los planes.
Amigo mío, estoy contigo.
Parto al velorio.

DE LUTO, 12 agosto 2005
VARGAS GÓMEZ.

10.8.05

Noticias

Brevemente:

Me interesa de sobremanera saber quién escribió el único comment de la columna 8 DE AGOSTO. ¿Para? Platicar. Me parece sumamente interesante lo que me escribió y es de los pocos comments que recibo que realmente están pensados -no por denigrar a los demás, pero muchas veces me escriben otras cosas que nada que ver, como los gringos- y quisiera platicar, acción que necesito actualmente, platicar.
Por favor, si tú eres esa persona contáctame por mi mail, (papiluy@hotmail.com) ¿vale? Gracias de antemano.

Por otra parte, los comments YA NO PODRÁN SER ANÓNIMOS, esto por cuestiones como la anterior que me resulta molesto el no poder contactar a la persona que me deja su valiosa opinión en esta, nuestra página. Solamente tendrán que registrarse en http://www.blogger.com y listo, es un trámite que dura un minuto máximo. Muchos de ustedes ya están registrados así que solamente pongan su nombre de usuario (normalmente esos que están registrados son los que más comments me dejan, así que no me preocupa). Por otro lado, si les resulta DEMASIADO engorroso -no veo el por qué- existe el CHAT para que ahí escriban el comentario, el cual tampoco puede ser anónimo.

Gracias por entender mi necesidad y por formar parte de este escrito que jamás tendrá un punto final.
Luis Benjamín Vargas Gómez

8.8.05

8 agosto

Primer día de clases. El primero del último -semestre, por supuesto. Reinicié el chat, después de casi un mes sin tener uno debido a que no había encontrado uno que se adaptara a mi página. Por otro lado, me da gsto ver los comments que me dejan de otros lugares del mundo. Gracias a las personas que se interesaron por mí ayer, no pensé que fueran tantas y pense que serían otras. Sorpresas de la vida. Estoy pensando en cambiar mi página. Ya veré...

¿Amor propio?

"Qué cosa fuera, corazón, que cosa fuera. Qué cosa fuera la maza sin cantera."
"Ojalá se te acabe la mirada constante, la palabra precisa, la sonrisa perfecta."
Silvio Rodriguez.
Ustedes disculparán. Fue una semana muy ajetreada y llena de ocupaciones. Fue una buena semana, no me puedo quejar -aunque siempre tiene que existir un negro en el arroz y parece que mi padre no está de los mejores humos existentes; habrá que ver. El jueves me despedí del departamento y Silvia estuvo ahí para apoyarme. El viernes reunión de hombres en casa de Esponda para jugar dominó y ayer fuimos Silvia y Yo a comer, al cine y después a dos fiestas. Buen fin.
Tengo ganas de escribir algo sobre los apodos, su uso, origen y relación cultural. Según yo lo iba a terminar hoy, pero dadas las cirscuntancias que se dieron hoy, no se pudo. Y ahorita que puedo hacerlo ya no quiero. Cierto evento me desmoralizó un poco. Ya saben, de esos momentos, comentarios que te hacen que te vienen a fregar todo. Como cuando vas cargando una bolsa con lodo, cuidando de no ensuaciarte, la logras tirar quedándote limpio y cuando te volteas para regresar, un tipo en bicicleta te salpica. Esa, precisamente, es mi sensación. Estoy un poco confundido, ¿hasta dónde uno tiene que poner empeño, esfuerzo y dedicación y hasta dónde esperar para que la otra persona haga lo mismo?
¿Hasta dónde? Dios, en verdad ruego y deseo saber la respuesta a lo anterior. ¿Hasta que punto tengo que seguir poniendo todo de mí sin recibir mayores alicientes? Y es que me siento un poco triste, un poco confundido. En parte por la incertidumbre, en parte, también, por los comentarios que te envenenan el alma. Me queda claro que la gente no dejará de hablar y, en la medida de lo posible, no presto atención a los comentarios que me hacen, sin embargo no siempre lo puedo hacer y me termina por afectar. Y me revienta que me afecte con esto y ahora. Perdón que no sea más específico pero no puedo serlo, si así lo fuera probablemente me desnudaría por completo y no lo pienso hacer, puesto que no lo han hecho conmigo.
¿Hasta dónde? Perdón, necesito desahogarme. Resulta que soy muy bueno para escuchar y dar los consejos más precisos que la gente necesita -por supuesto, cuando quieren escuchar- pero PUTA MADRE, cuando necesito que alguien me escuche o me diga que demonios hacer...no está.
En verdad, discúlpenme, necesito sacarlo aunque sea así, platicando conmigo mismo. No me importa la verdad si lo leen o no, necesito sacarlo conmigo mismo. Hoy en la noche, cuando necesitaba hablar con alguien para sacar algo que traigo enterrado, no lo pude hacer. Esperé, busqué y no recibí nada a cambio. Eso me puso triste. Antes sólo estaba confundido. Ahora también es un poco de tristeza que viene a condimentar mi maldita confusión.
¡Dios, dime que tengo que hacer! Dime, Dios mío, cuánto más tengo que esperar o hacer. Dime por favor, con una ráfaga de luz el camino que debo de tomar.
Con una centella, cortar el tronco que tapa la vereda.
Con una cruz en el cielo que me devuelva la esperanza.
Con un susurro, de esos que recibo, en la noche mientras duermo, que ya pronto acabará.
Dios mío, por favor.
¿Hasta dónde? Todo parece ir bien pero de pronto te tratan de calentar la cabeza -de envenenar el alma, diría yo-. Y cuando a eso le sumo la falta de comunicación y la "enorme" cantidad de ocupaciones que pretendemos decirle a los demás que tenemos...la situación se va a la mierda.
Directo a la mierda.
En verdad necesito a alguien que me diga que hacer. Alguien que me escuche y después de hacerlo tenga la respuesta necesaria. Muchos dirán: pues pídelo. "Ja Ja Ja", les responderé yo, puesto que me he cansado de pedirlo e insinuarlo. Soy un hombre que se me dificulta mucho abrir mis sentimientos y necesidades frente a los demás y, cuando lo he llegado a hacer, es porque el amor me une con esas personas. Sin embargo, de esas pocas personas, resulta que exceptuando dos, todas las demás no me podrían ayudar. De las otras dos, parece ser que no están interesadas en hacerlo o parece que no se han enterado por estar tan concentradas en ellas mismas.
Me he encontrado con algunas personas últimamente que me tratan de "convencer" de que están conscientes del egoísmo y de la situación actual, cuando más bien pareciera que lo dicen como si fuera un baño de pureza puesto que no están convencidos de lo que dicen. No me convenzan, en verdad no lo necesito. Por mi váyanse a freir french fries, asados argentinos y bailar hip hop y lo de moda en el entretiempo. No necesito ser convencido de nada en lo absoluto, puesto que odio las mentiras y tener que fingir. Fingir no es otra cosa que postergar, postergar lo que, tarde o temprano, tendras que hacer o decir, pero "crees" que no es el momento -entonces ¿cuándo lo es?-
Mi padre me hizo el comentario que me fregó el día. Y después una noticia le vino a dar el remate a mi noche. ¿Hasta dónde es amor propio y hasta dónde egoísmo? Coño, sociedad, escúchenme, alguien dígamelo. ¿Hasta dónde?
Ya estoy más tranquilo. Sinceramente me sirvió de algo. Sin embargo la confusión y la tristeza ahí están. Soy un tipo sumamente paciente -mi vida es una muestra- pero creo que toda paciencia tiene sus límites, los cuales se ven alargados por nuestros esfuerzos. Pero los esfuerzos tienen que ser mutuos.
Mañana entro a clases. Espero que mañana se cumplan las cosas que pido. Ojala y mañana suene mi teléfono y me digan la respuesta. Ojala y encuentre la solución a mi confusión, la cual, trágicamente, no la puedo solucionar yo.

Desahogando. 07 agosto '05
VARGAS GÓMEZ

3.8.05

Ash

"A veces no hace falta más que un pequeño guiño; una fina exclamación; un mínimo gesto negativo o una vanidad recargada, para que un bofetón o pisotón se queden cortos"
LBVG

Ví Sin City. Me encantó. Gracias, Frank Miller y a la incuestionable influencia de Robert Rodriguez. Si alguien la quiere ir a ver, con gusto la vuelvo a ver y acompaño. No tengo más palabras. Hace rato estaba muy contento e ilusionado. Se me fueron las palabras. Como diría mi hermana: Ash. Ash. Ash Ashahsashashaahshhahashhhhh
Me quedo con mi frase. Breve columna. Breve comentario. Mañana licitación. Gracias.

De ciertos efectos de la posmodernidad y el individualismo

Son una ayuda invaluable. Ellas permiten que la señora ama de casa trabaje fuera del hogar, visite familiares, salga con las amigas o tome sus ratos de descanso. Hablamos de... ¡Las nanas! -y una que otra sirvienta, como no-. Son valiosas, pero... ¿Trabajan más que las mamás?
¿Qué es una nana? Es la persona a la cual se le atribuye un salario por responsabilizarse del cuidado de uno o varios niños. Lo anterior es sumamente entendible debido a los innumerables pretextos y quejas que escuchamos de algunas mujeres como: ¡Estoy agotada!, ¡ya no aguanto a los niños!... Estas y muchas otras expresiones similares escuchamos todos los días como algo natural. Existen otros tipos de nanas a las cuales ni siquiera les es reconocida o recompensada su labor: el hermanito o la hermanita mayor, los sobrinos, los tíos o los familiares que se hacen cargo del cuidado y entretenimiento de los pequeños.
Cabe aclarar que el contar con una persona que ayude en esta función no es nada reprobable, sino muy bueno, ya que facilita el cumplimiento de todas las demás tareas, como ser esposas, amas de casa e incluso cumplir con un trabajo profesional fuera de casa. El problema viene cuando estas mujeres pierden el punto de equilibrio. El ser madre y padre, como vocación, es responsabilizarse de la formación y educación de los hijos, y eso cuesta tiempo y esfuerzo.
En una página de internet encontré una relación muy interesante -estilo Run Lola Run- de la misma tarde vista con diferentes puntos de vista. La adjunto textual:
Una tarde con Rosa. Rosa tiene una invitación a una piñata. Se organiza para que todo salga bien, le pide a la nana que arregle a los niños con esmero, sin perder detalle; moños, zapatos limpios, etc., porque ella (Rosa) tiene que arreglarse también, pues ahí verá a sus comadres. Al llegar a la fiesta, como buena madre, hace las recomendaciones pertinentes: Nana, siéntate con los niños a ver el payaso, juega con ellos, pásalos a que le peguen a la piñata, te fijas que merienden bien y que no se vayan a caer. Rosa se retira a platicar con sus amigas. Claro que de vez en cuando da una miradita a sus hijos, asegurándose de que todo marche bien.
Al llegar a su casa le pide a la nana: "Nanis, estoy agotada, por favor baña a los niños, ponles sus pijamas y eso sí, asegúrate de que hagan sus oraciones. Yo todavía tengo un compromiso al que debo acompañar a mi esposo y necesito descansar un poco..."
Una tarde con Teresa. Teresa tiene un estilo de ser mamá bastante parecido al de Rosa, sólo que ella se siente más al pendiente de sus hijos porque les dedica mayor tiempo y los acompaña a más actividades. Ella tiene compromisos dos veces por semana con sus amigas, más una tarde para ver a las tías. Tere es la que siempre tiene la iniciativa de que sus salidas sean combinadas con diversión para sus hijos. Propone que cuando se reúnen las amigas o comadres sea de vez en cuando, en un lugar donde puedan pasar el rato con ellos: parques, patinaderos, etc. Sin embargo es la misma historia: las nanas atienden a los niños y Tere y las otras mamás no pierden detalle de la plática.
Lo curioso es que ella también llega agotada de llevar a sus hijos al cine, parque infantil o donde hayan ido, como si hubiera hecho todo lo que la nana se ingenió para que los niños estuvieran entretenidos, contentos y sin molestar.
Una tarde con Margarita. Es una mujer tranquila a la que le gusta estar en su casa, pero eso sí... ¡en perfecta paz! Tiene una buena nana entrenada para alimentar, vestir, entretener y divertir a sus hijos. Como si eso fuera poco para la nana, a Margarita le gusta tener invitados para que sus hijos la pasen bien y acompañados. Lo único que pide es que no estén encima de ella, sino a una distancia prudente que no perturbe su paz. Extrañamente, Margarita también termina agotada y al llegar su marido, su queja es: "Tuve una tarde de locos, vinieron invitados de los niños ¡y armaron un escándalo!, ¿te imaginas?" (jajajaja, conozco varias que, aún sin estar casadas son así).
Una tarde con Martha. Martha es muy activa, tiene mil compromisos fuera de su casa. Se ocupa por todos los problemas de nuestra sociedad. Da su tiempo a los pobres, enfermos y desvalidos. Es una gran mujer. Tiene tres hijos a quienes tiene que dejar con la nana para cumplir con sus compromisos de beneficencia. Todo esto es muy loable, digno de admiración, pero, ¿y sus hijos?, ¿les da la misma importancia que a todas sus buenas obras? Generalmente no tiene tiempo de ocuparse de ellos y la nana, que es una maravilla, se encarga de los niños. Llega de sus actividades cansada y lo que quiere es ver orden en su casa. Que los niños ya hayan cenado y que sólo les falte el besito de las buenas noches.
¿No merecen ellos más tiempo y atención de su mamá? ¿No son su primera y principal obligación?
Una tarde con Fernanda. Es una mujer que tiene que trabajar para satisfacer las necesidades del hogar. También ella se preocupa en extremo sobre la selección de la persona que se hará cargo de sus hijos durante el tiempo que está en el trabajo. Vamos a entrar en este hogar. Por la mañana, la nana se encarga de que los niños vayan bien vestidos, que tengan un buen desayuno y que estén listos para cuando los recoja el transporte escolar. Fernanda no los lleva, porque no sabe qué clase de día le espera en el trabajo y tiene que descansar hasta el último minuto. Al mediodía, los niños deberán haber comido antes de que Fernanda llegue para así poder comer tranquila y a gusto.
Ella les promete: Luego me cuentan cómo les fue, ahora tengo mucha prisa. Antes de volver al trabajo aconseja a la nana y a los niños: Hagan su tarea, no peleen, pórtense muy bien, corazoncitos, y añade: vigílalos, nana, ¿sí? A su regreso por la tarde, viene tan cansada que no tiene cabeza ni ánimo para escuchar todo lo que los niños hubiesen querido platicar: lo que pasó en la escuela con el maestro, con el amiguito, sus logros o fracasos.
Fernanda es muy cariñosa, siempre les habla a sus hijos con palabras melosas y amorosas para recompensarlos por el tiempo y la atención que a los niños les roba el trabajo, ¡pero no le pidan más! Fernanda está convencida de que el tiempo que se da a los hijos no debe ser en cantidad sino en calidad (afirmación que tiene sus reservas). Prefiere que la vean de buen humor y no cansada y de malas.
Los fines de semana distribuye su tiempo entre llevar a los niños a casa de sus abuelitos o centros de diversión. Para ir de compras, prefiere hacerlo sola, ya que es más rápido y cómodo. (la gran mayoría se ha vuelto así, creo). También, ¡claro!, es importante disponer de un buen espacio de tiempo para ella y así olvidarse de sus problemas, divertirse y descansar. En resumidas cuentas, quiere muchísimo a sus hijos, quiere lo mejor para ellos, por ellos trabaja, pero... ¿no habrá perdido el punto de equilibrio? ¿No valdrá la pena un último esfuerzo (sacrificio) por convivir con ellos?
Hasta aquí la cita. No tengo el nombre de la autora (si, lo escribió una mujer) porque se me olvidó copiarlo. Me llamó la atención porque conozco varios casos de personas cercanas a mí a los cuales, sus madres y padres, no pasaron de ser más que las figuras de autoridad y sustento en sus vidas. Como hombre y como "amateur" en estudios de psicología puedo asegurar que es igual de importante la presencia de la figura paterna como de la figura materna, sin embargo, en la etapa de la infancia considero que la figura materna es esencial para que el niño(a) adquiera ese valor por sí mismo que le brinde el amor y la seguridad de la madre.
Desafortunadamente la sociedad actual ha perdido un poco este rumbo. Entre las primeras feministas que querían ser iguales a los hombres -pero que bestias, ¿no?, gracias a Dios somos diferentes, fisica, psicológica y sentimentalmente, lo cual nos posibilita- y las actuales que preponderaron la superioridad e independencia (cuestión, por demás, estúpida que abordaré en otra columna) de las mujeres, la cosa se fue pintando de negro. Aunado a esto, la confusión generada en el interior de ese "Adán" primitivo que se durmió en sus laureles y prefirió seguir siendo como era en vez de modificar ciertos patrones (entre otras cosas) hicieron que vivamos la relación actual.
El problema no son las nanas, sino aquellas mamás que quieren tan sólo vivir con sus hijos y no convivir, sobre todo cuando esto implica renunciar a determinados gustos y preferencias. El problema no es el machismo o el feminismo, ambos son estupideces que impiden una sana relación con el otro que nos complementa; el problema es la ceguera autoprovocada -con una vendita muy egoista en los ojos-. Hay varios problemas. Cito tan sólo algunos de ellos con el propósito de que podamos ir haciendo conciencia.
Yo doy gracias por la familia que me tocó. Quizá no sea la mejor, pero se esforzaron por serlo. Mi madre estuvo siempre, a pesar de trabajar jamás faltó una tarde o en un festival. Mi padre, por más tarde que llegara a la casa, no hubo una noche que no se acercara a mi cama y le preguntara al pequeño Luisito, que tal le había ido; o que los fines de semana no me llevara de excursión o a volar papalotes. Yo doy gracias porque se que no es lo general y menos en estos tiempos donde es más fácil echarse para atrás, romper un papel o postergar las cosas, a luchar por un sueño. A mi me toca darle eso y más a mis hijos en un futuro. No olvidemos que somos el reflejo de nuestras frustraciones y anhelos que se fueron forjando desde que eramos niños.
Hoy agarré este tema que, pareciendo tan trivial, me parece que tiene mucha tela de donde cortar. ¿Tú, que piensas?

una pequeña idea planteada para reflexionar, 02 agosto 05
VARGAS GÓMEZ

1.8.05

1º Agosto. Un día antes del dos y treinta antes del treinta y uno

La vida me ha enseñado miles de sueños y vivencias, pero lo más valioso he olvidado aprenderlo. permitiendo mis confusiones y haciéndome vivir, para no volverlo a olvidar, un día más.
Una frase para ella. Luis Vargas.
1º Agosto,
Querido Deuteronomio hoy tengo ganas de hablar sólo contigo, no con alguien más. No tengo ganas de platicar y discertar sobre algún tema de interés nacional o internacional. Tampoco tengo ganas de dedicar algún escrito y no tengo la claridad para perderme en una nube de inspiración y hacer poesía. Solo tengo ganas de hablar contigo.
El mes pasado fue un buen mes. A secas. Para ti se que fue increible, de eso ni dudarlo. Se rompió tu record de visitas tanto mensual o en un día, llegando a la cifra de 96 visitantes en un día (númro capicúa) y a 800 visitantes en un solo mes. Si, definitivamente para ti fue un buen mes, no solo por ser más recordado y leido, también por que tu imagen maduró bastante. Adquiriste nuevas y mejores herramientas que te permitían, no ser más accesible, mas bien más tú. Más Deuteronomio 8, 17, haciendo honor a tu nombre y -¿por qué no?- a mí mismo. Te pareces a mi cuarto. Te pareces tanto a mí.
Para mí fue un buen mes. Mes de estabilización en todos los ámbitos de mi vida. Terminé de pagar muchas deudas, jajaja, solamente me resta una que me salvó la vida en Europa. Estoy ahorrando para pagarla. Me puse a ahorrar mucho porque se que el siguiente semestre no podré trabajar con la misma intensidad (por mi horario) y por lo mismo mi entrada de dinero se verá reducida significativamente. Pude salir de vacaciones y regresar con un bronceado sumamente saludable.
¿Profesionalmente? Las cosas ahí van. Ofertas tengo y he tenido, sin embargo estoy totalmente enfocado en sacar adelante mi último semestre y en conseguir los $300'000.00 que me hacen falta para la graduación que, en máldito momento, dominado por alguna oscura fuerza, me propuse organizar. Esos dos aspectos, educativa y profesionalmente, me ocuparán este semestre. Hoy, por cierto, hice mi horario, no te había contado, te había dejado con mi historia de JOSEFINA y hasta ahí había quedado. Hoy hice mi horario y me quedó bastante decente. La experiencia de 8 años de mi vida haciendo horarios, desde el Tec. Logré acomodar materias de 6º, 7º, 8º y 9º semestre en uno sólo. Algunos de mis profesores ya me han dado clase y otros, excepto uno, ya me conocen así que puedo dar por adelantado mi graduación, jajaja. Sólo te pido que no me dejes este semestre porque se que te necesitaré entre tanto y tanto.
¿Mi vida? Va bastante bien, digamos que tranquilo. Si, eso, más que bien, tranquilo. Después de un año o poco más de emociones fuertes ahora la rueda de la fortuna ha girado. Digamos que contigo y con otra persona aprendí que el orgullo no siempre es bueno y jamás lo será en una relación. El invierno de la rosa del amor es el orgullo, aquel que, como diría Bequer, "¿por qué callé aquel día? y ella dirá ¿por qué no lloré yo?" Ese orgullo definitivamente es el invierno de la rosa del amor. Contigo y con otra persona lo aprendí, lo viví y ahora lo llevo conmigo. Quizá sea la lección más importante en este poco tiempo, que venía con tiempo haberlo aprendido pero que no hice conciencia de ello precisamente hasta este mes, más o menos por el 2 de julio.
Ese ha sido mi mes, "Deute" -espero no tengas inconveniente en que te llame así-. Las fotos que he publicado contigo han servido para que la gente se de una idea de más o menos como es tu cara. Nos parecemos mucho tu y yo.
El título pensé que quedaría mejor así, me parecía muy cursi empezar con "Querido Deuteronomio" porque la verdad no eres querido -eres amado, jaja- y se me hace demasiado común. Nunca empiezo cartas así. El título habla muy claro y quizá tú si me entender lo que estoy tratando de decir con él. Quizá alguien más, no lo se.
Me voy no sin antes agradecerte todo lo que has venido a representar n mi vida y por convertirte en el vehículo entre individuos de todo el mundo, amigos, personas queridas y amadas...y Yo. Tu has permitido que ese vínculo exista o se refuerce, dependiendo el caso. Gracias también a aquellas personas que la curiosidad o las ganas fueran tan fuertes como para meterse en una carta entre el Deuteronomio y Yo.

Tapando rosas del invierno que amenaza el horizonte.
El primer día de agosto '05
VARGAS GÓMEZ