10.12.09

Para Laura, en nuestra boda

Laura,

Me conoces: mi pasión son las letras y hablarlas. De hecho así fue como nos conocimos y así fue también como te caí tan mal que tuvieron que pasar años para encontrar otras letras y otras palabras para que, ahora, estemos aquí. Y, por lo mismo, no puedo dejar pasar esta ocasión sin entregarte unas palabras muy especiales.
Para serte sincero, nunca pensé que este día llegaría; nuestra boda es uno de esos momentos como el primer sueldo, tu último día de la Universidad, el nacimiento del primer hijo o la muerte, que uno sólo imagina o habla muy a la ligera, sin darle el lugar que se merece…hasta que llega. Y, en verdad, nunca pensé que este día llegaría y no te mentiré –si antes no lo hice, menos puedo comenzar ahora–, tampoco pensé, cuando te conocí, que tú fueras a ser mi mujer. Y ahora estás aquí, conmigo y con todos nuestros seres más queridos: nuestra familia y nuestros amigos. Y sólo puedo seguir diciendo ¡te amo! Y te amo cien millones de veces más.
Pero no siempre fue así. Tuvimos que crecer y apostar por amores baratos, amores de a rato y de aprendices para poder llegar a la apuesta más cara, a mi flor imperial, a mi reina, a la dueña de mis tormentos y alegrías. A la mujer que, con el paso del tiempo, aprendí a conocer, a amar, y tú a su vez aprendiste a abrir mi corazón y a deshacerme. Te agradezco eso como sólo le agradezco a mis padres la vida. No te diré que me hiciste ver los colores, las sonrisas o cualquier otra cosa cursi; no, tú hiciste algo mejor y por eso te agradezco: me cumpliste uno de mis sueños en la vida, conocer a la mejor mujer del mundo y casarme con ella.
Sin duda eres más que lo mejor. Eres mi motor, mi sueño, mi ilusión. Por ti me dan ganas de levantarme todos los días y conquistar una parte más del mundo para dártela. Y por lo visto yo también fui el mejor para ti, eso sólo tu corazón lo pudo decidir y como el humilde más feliz del mundo lo acepto de maravilla; pero lo que si sé que soy yo para ti es todo: soy tu puente, tu muelle, tu vela, tu pilar, tu hombro, tu sombra, tu aliento, tu amor, tu amante, tu asesino, tu pluma, tu almohada, tu abogado y ese instante por las mañanas en que estés entre dormida y despierta y que yo estaré amándote.
Y ¿por qué no? Brindo por ti, por nuestro amor, por nuestra vida y por nuestra muerte juntos. Por que la mañana te encuentre entre mis brazos y la noche cobijado en tu dulce olor a miel. Brindo y voto por que cada mañana descubramos nuestro reflejo en la mirada del otro. Brindo y voto por ti y por mí. Brindo porque Dios nos demuestra, en momentos como estos, que su amor es infinito y que el regalo más grande es la vida y el amor en ella. Brindo y voto porque eres tan bella que a veces creo que los ángeles se sienten celosos de mirarte. Brindo porque lo último que exclamaré al morir será: gracias por ser y existir, Laura, te amo.
Y, por último, brindo por todas las emociones del mundo que en este momento se vienen a vivir conmigo: ansiedad, felicidad, amor, tranquilidad, fortaleza…todas, excepto el miedo y la tristeza, esas tú las desterraste de mi vida cuando entraste a mi corazón.
Laura, como te dije en un inicio, me conoces y sabes que en mí la retirada no es una opción, soy un hombre muy perseverante –a veces terco– y contigo la única opción que me ha quedado es amarte irrestrictamente. Me entrego a ti. Conquistar sin invadir y permanecer sin dominar.
Salud, amor y gracias a ti, Laura Núñez Remis de Vargas. Me rindo ante ti y saludo al poeta diciendo ¡vaya que tenía razón! cuando escribió: que todas las noches sean noches de boda y que todas las lunas sean lunas de miel.

Te amo,ayer, hoy y por siempre jamás.
Tu esposo,

Luis Vargas.


En nuestra boda, el primer día de nuestra vida.
México, Distrito Federal, 28 noviembre de 2009.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Te amo mi amor... sé que estaremos juntos el resto de nuestras vidas. Eres mi bendición.

8:45 PM  
Anonymous Anónimo said...

Deberías de escribir más seguido. Amo tus letras, tu esposa es la mujer más adortunada del mundo, mira que la envidio. Debo confesarte que yo te amo, siempre lo he hecho, tienes la mejor sonrisa del mundo y unos ojos que me matan, tu plática es estupenda. ME ENCANTAS!! Jajajaja... me recuerdas a Melvin.

1:48 PM  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un vínculo

<< Home