2.7.12

Enrique Peña Nieto

Yo no voté por ti. A decir verdad, nunca fuiste siquiera una remota opción, considero tu pasado como oscuro, tu entorno como corrupto y tu capacidad para liderar bastante limitada. Y sin embargo ganaste.

Me queda claro que tal es el efecto de la democracia, lo cual celebro -si acaso lo único que tengo para celebrar el día de hoy- ya que una vez más me demuestra mi país que cuenta con instituciones democráticas sólidas que han sabido sortear escollos mucho más grandes que tú y que se mantienen dando fe y legalidad de nuestras decisiones -buenas o malas- como ciudadanos.

Te puedo decir, con todo el orgullo, que ayer fui Funcionario de Casilla cumpliendo el rol de Escrutador, iniciando a las 7 am y terminando a las 12:30 de la madrugada, y mientras me rompía la madre recibiendo votos y groserías, contando votos, llenando actas y todo lo que implica ser funcionario de casilla SIN SUELDO -mientras tú estabas cómodo, festejando, recibiendo besos en la mano como Michael Corleone en El Padrino- escuché una frase que te quiero compartir: no estoy llorando, es solo que se me metió un México sin memoria en el ojo..."

Considero inútil preguntarte qué opinas al respecto por dos razones básicamente: nunca me vas a contestar y, segunda, si acaso lo hicieras, sería con retórica apelando a un nuevo PRI. Pero de cualquier forma yo me lo pregunto y se lo pregunto a mis conocidos y toda la gente hermosa que me rodea ¿Cómo piensas gobernar?¿Cómo en los 70's? ¿80s? Una cosa si te digo, Enrique, en mí tienes y tendrás un crítico seguro, analítico, objetivo, de tus acciones.

Exijo que impulses la reforma fiscal que le detuviste al PAN durante el sexenio del mejor Presidente que ha tenido México en los últimos 60 años.

Exijo que impulses la reforma laboral que también le detuviste al PAN y que permita, entre otras cosas, una mejor separación del corporativismo que viene rompiéndonos la madre como país.

Exijo que impulses la reforma energética, abriendo nuevas opciones de energía para el país y, principalmente, de la apertura de PEMEX a la inversión privada, metiéndolo a la modernidad y acabando, de una buena vez, con el cáncer que representa el Sindicato liderado por tu amigo y Senador plurinominal Romero Deschamps.

Exijo que castigues a Rubén Moreira y a su Tesorero, Villarreal, prófugos ambos del país. No me vayas a salir con la mamada -vaya que eso sería- de que les das cargos públicos y me quieras imponer a Moreira como futuro candidato.

Exijo que investigues seriamente a Fidel Herrera, Mario Marín y Duarte. Lo exijo así como exijo que, de encontrarse las pruebas que todos conocemos por vox populi, los castigues.

Exijo que continúes con la batalla contra el narco. Que no pactes. Que no cejes en la lucha incesante contra esa maldita escoria que mancha mi país. Que no recibas dinero ni prebendas de ellos y que captures a los líderes.

Exijo que mantengas la estabilidad macroeconómica que ha caracterizado a México en los últimos 12 años y que tanto prestigio nos ha dado a nivel internacional, convirtiéndonos en un ejemplo a seguir en América Latina y en general a nivel mundial.

Exijo que seas prudente en el manejo de las finanzas nacionales, no te endeudes como acostumbra tu partido, el PRI, en todos sus Estados, manteniendo la inflación controlada por debajo del 5%

Exijo que acabes con las muestras de violencia en los Sindicatos que mantienen plantones, cierran calles, avenidas y hasta Ciudades como Oaxaca. Impón la legalidad y sobretodo el respeto a las garantías individuales de TODOS, no de unos cuantos.

Exijo que, cuando te toque entregar la banda presidencial en 6 años, tengas la misma madurez, honestidad y sensatez de nuestro actual Presidente, Felipe Calderón Hinojosa, y que no operes de manera ilegal para que gane tu partido y sepas dar continuidad a la democracia.

Te lo exijo, Enrique. Me da igual tu vida personal, me viene importando un comino si te gustan los pepinos o las papayas, si pegas o te pegan, lo que verdaderamente me importa es que cumplas lo que te exijo por el bienestar de todos los mexicanos. El verdadero bienestar.

Un ciudadano que te exige y que también sabrá reconocer cuando cumplas, si es que lo haces, sus exigencias y las de millones de mexicanos. Esta carta te la haré llegar no sólo por redes sociales, también a tu partido y a tu correo electrónico.

Sinceramente,


Luis B. Vargas Gómez


ps. Yo voté por Josefina Vázquez Mota y por todos los candidatos del PAN.

6.12.11

LOS PROBLEMAS CON PEÑA NIETO

El problema con Peña Nieto no es que haya leído muy poco o la deplorable formación moral que le dio a su hija, Paulina Peña, si no que es más de lo mismo, un nuevo más del viejo PRI.

El problema con Peña Nieto no es si usa mucho gel o si se quedó viudo, si no las reformas fiscal y política que bloqueó en la Cámara de Diputados....

El problema con Peña NIeto no es si se tardó en quitar a Moreira del PRI si no que no solicitó una investigación amplia para determinar responsabilidades y juzgar al culpable...

El problema con Peña Nieto no es si protegió a Moreira, si no que se rodee con Hank Rhon, Mario Marín, Ulises Ruiz, Arturo Montiel, Elba Esther, Carlos Salinas, el Niño Verde, Fidel Herrera, Gamboa y muchos más...

El problema con Peña Nieto no es si tristemente falleció Paulette, si no que dejó un cochinero en la investigación, sospechosamente con una familia que lo había financiado en campaña y que, al final, nadie fue castigado...

El problema con Peña Nieto no es Peña Nieto, ya que él no es más que un títere de intereses más poderosos que lo controlan y ansían regresar al poder ¿para qué? Para tener el mismo problema, el verdadero problema: más de lo mismo que nos ha tenido atrasados, con una sociedad pobremente educada, del corporativismo, ensalzando mitos que han afectado terriblemente al país y que hoy se nos quieren vender como "nuevos" cuando no es más que la misma MIERDA de siempre.

2.12.10

Montserrat, te dedico una canción

Montserrat,

Hija, mi amor, te quiero dedicar una canción que, quiero que sepas, antes de que nazcas, siempre que la escucho, pienso en ti.
¡Te ama tu padre!

There's a light
A certain kind of light
That never shone on me
I want my life to be lived with you
Lived with you
There's a way everybody say
To do each and every little thing
But what does it bring
If I ain't got you, ain't got

(chorus)
You don't know what it's like, baby
You don't know what it's like
To love somebody
To love somebody
To love somebody
The way I love you

In my brain
I see your face again
I know my frame of mind
You ain't got to be so blind
And I'm blind, so very blind
I'm a man
Can't you see what I am?
I live and breathe for you
But what good does it do
If I ain't got you, ain't got you, baby

To love somebody, Bee Gees

Tu papá. 01 dic 2010

24.10.10

Domingo 24 de octubre

Mi amor, hoy me enteré, por que así lo quiso Dios, que eres una hermosa niña. Te amo, Montserrat. Te amo muchísimo.

15.10.10

Tratando de regresar

Es curioso. Durante mucho tiempo -se mide en años- este espacio virtual fue un espacio que brindó consuelo real y expresión viva a mis sueños y a mi alma. Por alguna razón que no logro dilucidar de manera exacta, este espacio fue siendo abandonado lentamente.

Definitivamente no puedo argumentar que es responsabilidad de alguien o que existe un sólo factor cuya importancia haya determinado tal situación. La verdad es que son varios, como "chaquistes" -mosquito pequeño, que encontramos normalmente en ríos y que dejan unos piquetes muy dolorosas-, que revolotean alrededor de mi cabeza.

La cuestión es que así fue. No sé siquiera si valga la pena encontrar un "culpable" cuando, irónicamente, sé que si llego hasta el fondo del asunto, él único "culpable" soy yo. El hombre es el lobo del hombre. En mi caso, muchas veces yo mismo me encargo de darle la espalda a la luz.

Así pues, aquí estoy. Escribiendo. Como hace tiempo no lo hacía. Sacando ideas y escribiéndolas casi al mismo tiempo que surgen en mi mente.
Sin corrección de estilos.
Sin intenciones veladas.
Sin necesidad de llamar la atención.
Sin nada más que escribir.

Es una chingonería esa sensación: simplemente escribir.

Hoy me sentí obligado a retomar algo que últimamente había considerado hacer. No sé si lo que me empujo a sentarme y escribir a las 02:09 de la madrugada fue estar pensando en mi esposa y el bebe -mi bebe- que lleva dentro y que en mes y medio aproximadamente le tendré en mis brazos o, por el contrario -totalmente-, si fue por que me acabo de enterar de una historia muy triste acerca de la muerte de la esposa de un hombre que, en estos mismos momentos, cuestiona su vida y sus creencias pero que, sobre todo, cuestiona su existencia sin la persona con la cual compartía absolutamente todo.

No sé. Lo importante es que estoy tratando de regresar. Aún no lo logro. Ojala me puedan echar la mano con unas letras.

Gracias.

Pensando en mi bebe y en mi esposa.
15 de octubre de 2010
VARGAS GÓMEZ

29.4.10

El día que me dieron la mejor noticia de mi vida

Hoy me dieron la mejor noticia de mi vida; hoy recibí la noticia de que voy a ser padre.

Hoy, no sé qué pensar. Hoy, no sé que sentir más. Hoy, mi corazón es un cielo de arcoíris. Hoy, mis ojos súbitamente adquirieron la capacidad de poder ver algo más. Hoy, me dieron la mejor noticia de mi vida.

Hoy recibí la noticia de que voy a ser padre. Hoy, comienza mi nueva vida. Hoy, tengo aún más motivos por los cuales luchar y dejarme la vida en el camino. Hoy, me siento más feliz que nunca y no sé de dónde agarrarme.

Hoy comienza para mí una cuenta regresiva. Hoy, la mujer que amo, me va a hacer papá. Hoy me dieron, definitivamente, la mejor noticia de mi vida.

Hoy supe que voy a ser papá.

28 de abril de 2010

Realizando sueños de futuro

Vargas Gómez


Ps. Hijo, hija, que vienes en camino, te digo desde hoy que TE AMO. Que nunca te faltará nada. Que serás mi más grande logro. Que desde hoy me has hecho el hombre más feliz del mundo. ¡Te ama tu padre!

10.12.09

Para Laura, en nuestra boda

Laura,

Me conoces: mi pasión son las letras y hablarlas. De hecho así fue como nos conocimos y así fue también como te caí tan mal que tuvieron que pasar años para encontrar otras letras y otras palabras para que, ahora, estemos aquí. Y, por lo mismo, no puedo dejar pasar esta ocasión sin entregarte unas palabras muy especiales.
Para serte sincero, nunca pensé que este día llegaría; nuestra boda es uno de esos momentos como el primer sueldo, tu último día de la Universidad, el nacimiento del primer hijo o la muerte, que uno sólo imagina o habla muy a la ligera, sin darle el lugar que se merece…hasta que llega. Y, en verdad, nunca pensé que este día llegaría y no te mentiré –si antes no lo hice, menos puedo comenzar ahora–, tampoco pensé, cuando te conocí, que tú fueras a ser mi mujer. Y ahora estás aquí, conmigo y con todos nuestros seres más queridos: nuestra familia y nuestros amigos. Y sólo puedo seguir diciendo ¡te amo! Y te amo cien millones de veces más.
Pero no siempre fue así. Tuvimos que crecer y apostar por amores baratos, amores de a rato y de aprendices para poder llegar a la apuesta más cara, a mi flor imperial, a mi reina, a la dueña de mis tormentos y alegrías. A la mujer que, con el paso del tiempo, aprendí a conocer, a amar, y tú a su vez aprendiste a abrir mi corazón y a deshacerme. Te agradezco eso como sólo le agradezco a mis padres la vida. No te diré que me hiciste ver los colores, las sonrisas o cualquier otra cosa cursi; no, tú hiciste algo mejor y por eso te agradezco: me cumpliste uno de mis sueños en la vida, conocer a la mejor mujer del mundo y casarme con ella.
Sin duda eres más que lo mejor. Eres mi motor, mi sueño, mi ilusión. Por ti me dan ganas de levantarme todos los días y conquistar una parte más del mundo para dártela. Y por lo visto yo también fui el mejor para ti, eso sólo tu corazón lo pudo decidir y como el humilde más feliz del mundo lo acepto de maravilla; pero lo que si sé que soy yo para ti es todo: soy tu puente, tu muelle, tu vela, tu pilar, tu hombro, tu sombra, tu aliento, tu amor, tu amante, tu asesino, tu pluma, tu almohada, tu abogado y ese instante por las mañanas en que estés entre dormida y despierta y que yo estaré amándote.
Y ¿por qué no? Brindo por ti, por nuestro amor, por nuestra vida y por nuestra muerte juntos. Por que la mañana te encuentre entre mis brazos y la noche cobijado en tu dulce olor a miel. Brindo y voto por que cada mañana descubramos nuestro reflejo en la mirada del otro. Brindo y voto por ti y por mí. Brindo porque Dios nos demuestra, en momentos como estos, que su amor es infinito y que el regalo más grande es la vida y el amor en ella. Brindo y voto porque eres tan bella que a veces creo que los ángeles se sienten celosos de mirarte. Brindo porque lo último que exclamaré al morir será: gracias por ser y existir, Laura, te amo.
Y, por último, brindo por todas las emociones del mundo que en este momento se vienen a vivir conmigo: ansiedad, felicidad, amor, tranquilidad, fortaleza…todas, excepto el miedo y la tristeza, esas tú las desterraste de mi vida cuando entraste a mi corazón.
Laura, como te dije en un inicio, me conoces y sabes que en mí la retirada no es una opción, soy un hombre muy perseverante –a veces terco– y contigo la única opción que me ha quedado es amarte irrestrictamente. Me entrego a ti. Conquistar sin invadir y permanecer sin dominar.
Salud, amor y gracias a ti, Laura Núñez Remis de Vargas. Me rindo ante ti y saludo al poeta diciendo ¡vaya que tenía razón! cuando escribió: que todas las noches sean noches de boda y que todas las lunas sean lunas de miel.

Te amo,ayer, hoy y por siempre jamás.
Tu esposo,

Luis Vargas.


En nuestra boda, el primer día de nuestra vida.
México, Distrito Federal, 28 noviembre de 2009.

4.6.09

La noche antes de la boda

"Brindo porque cada mañana descubramos nuestro reflejo en la mirada del otro"
Luis Vargas

La noche antes de casarse salió de su oficina –como lo venía haciendo los últimos años– y se dirigió al café de siempre, de todos los días. Tomó su café negro, grande, como de costumbre, y se puso a escribir. Pero esta vez su imaginación estaba en otro lado, en un lugar que no tiene nombre y que nunca antes había visitado. Sus ojos miraban y no miraban al mismo tiempo. Sus dedos se bailaban sobre el teclado sin escribir nada y su estómago le pronosticaba una tormenta.
La noche antes de casarse lo único que podía pensar era a sí mismo con su, todavía, novia tomados de la mano. Ambos se miraban como sólo los amantes se saben mirar y al siguiente segundo salían corriendo, sin soltarse de las manos, y saltaban.
Saltaban sin mirar abajo. No sabía dónde saltaban, sin embargo sabía una cosas: que no sabía lo que le esperaba. Pero no sentía miedo. No sentían miedo.
Sólo la felicidad podía lograr que sus corazones impulsaran sus cuerpos con esa fuerza y lograran saltar sobre la incertidumbre, con el reto que durará toda su vida: vencerla y vencerse a ellos mismos. Rendirse mutuamente ante el otro y convertirse en uno sólo. Un equipo que salta. Un equipo que salta y gana.


VARGAS GÓMEZ
03 JUNIO 2009
Mañana, me caso.

10.9.08

Del que fue primero

Soy…

En ocasiones me preguntó que habrá sido del primer hombre –o mujer, en verdad no es distinción, es más bien algo genérico– que se preguntó por si mismo. Que tuvo una idea, aunque fuera primitiva, de quién era. Conciencia de si.

Me imagino a un hombre sentado en una roca plana –que le permita concentrarse–, en medio de una planicie enorme, amplísima, observando a sus congéneres correr por ahí, rascándose unos, gruñéndose otros, haciéndose algunos, mientras él o ella, observa. Y, súbitamente[1] tuviera conciencia de él como persona, como alguien diferente y, al mismo tiempo, perteneciente a una comunidad.

Pienso en un primitivo en específico, que dio el primer salto para dejar de ser primitivo. Me imagino a este ser humano que en un momento se da cuenta que es. Que es alguien y que, como alguien, tiene necesidades, características, deseos, frustraciones diferentes. Por supuesto que no llegó a todas estas conclusiones en ese mismo momento, lo que es más, seguro no llegó a ellas en toda su existencia, pero se planteó que era una persona. Se planteó la necesidad de ser alguien y tratar entonces de relacionarse. No como medio de supervivencia, si no por la necesidad de entablar contacto con alguien igual a él.

Me lo imagino deteniendo su dedo a mitad de camino entre su nariz y su boca. Sus ojos dejando de ver los pequeños grupos de seres como él para perderse en el horizonte. Su ceño fruncido. Su mente confundida y sobrecalentada. Su pensamiento: yo.

Soy….

Unos instantes después, prosigue el camino de su mano pero su mirada ya no es la misma –los ojos son la ventana del alma. Ahora ve a sus iguales como tal. Me lo imagino saltando, después de digerir el pensamiento y la mano, rumbo a los otros para tocarlos. Reconocerlos. Tratar de comunicarse.

Me imagino el resto de la existencia de este frágil humano, tratando de compartir su descubrimiento, el primer gran avance de la humanidad, a los demás. Su anonimato se me antoja injusto y, al mismo tiempo, mítico. Me pregunto que habrá sido de él, si habrá sido enterrado o dejado a atrás de la marcha por la comida. Me pregunto si habrá terminado en el estómago de algún predador o si se habrá retirado del resto del grupo a dejar huella de su descubrimiento en la soledad, dada la imposibilidad de compartir su conocimiento. Me pregunto si su último pensamiento fue: soy yo.

Me pregunto y me imagino. Su fragilidad y su anonimato como reflejo de nosotros como raza en un universo total. Sus preguntas individuales que no encuentran eco en su grupo, como el de un pequeño mundo en medio de un sistema solar en un lejano punto del universo. Me lo imagino, por momentos, sintiéndose superior y después incomprendido, generando batallas mentales, dejando una estela que el tiempo y el mundo mismo se encargarían de transformar. Me lo imagino postrado con una mueca de disgusto, como quien descubre que tiene la forma de curar a su entorno y, trágicamente, se encuentra alejado de él.

Me imagino, de pronto, a mi planeta como ese primitivo, que súbitamente se va percatando de su conciencia de grupo y, sin terminar de entenderse como tal, se olvida de su posición en medio de un orden universal.

Somos

VARGAS GÓMEZ

10 SEPTIEMBRE 2008



[1] por decir lo menos, bien podría haber sido depositario del excremento de algún pájaro y preguntarse ¿por qué a él?

26.8.08

De la competencia mexicana

“El hombre nace ignorante, no estúpido. Se hace estúpido por la educación”

Bertrand Russell

Hoy, más que nunca, me siento mexicano. Hoy, como hace mucho tiempo no experimentaba, me duele y entristece la realidad de mi país. Hoy confirmo la triste realidad de la educación –familiar, institucional, gubernamental, cultural– que describe, entre otros factores, la situación del mexicano. Y todo por “unas cuantas” disciplinas deportivas.

Cuando era pequeño me preguntaba, con ilusión, cuando sería el momento en que mi país ganaría un torneo. Una medalla. Un reconocimiento. Me preguntaba el motivo de las decepciones y del fracaso y terminaba por achacarlo a individuos con nombre y apellido. Terminaba por creer que la fortuna obraba en nuestra contra –como si ésta fuera gringa incluso–. Terminaba por dejar de escuchar las palabras de mi padre –siempre tan crítico– en las cuales responsabilizaba a la cultura del mexicano, a la mediocridad que parecía, tristemente, inherente a la nacionalidad misma. Como si fuéramos ajolotes –como en el ejemplo de Bartra– pero en vez de permanecer en un estadio intermedio, permaneciéramos en un estado negado al crecimiento.

Negados al crecimiento.

Hoy, como nunca, me he puesto a reflexionar en el crecimiento y lo que ello implica y me he dado cuenta que, en efecto, existen diversos factores a tomar en cuenta para calificar la situación actual –a nivel macro y micro, incluyendo el deporte mismo– y uno de ellos, el más importante para mí, es la educación.

Antes de poder pasar a la educación y la consecuencia de ella –o de las deficiencias en ella–, no puedo dejar de lado el mencionar algunos de los factores que menciono en el párrafo anterior. Podría dedicar tomos enteros a hablar de la problemática general (que es producto de problemas arrastrados), empezando por nuestras Instituciones. Instituciones quebrantadas, obsoletas algunas de ellas, que obran más por inercia y corrupción, en medio del estatismo, que por un bien común. Instituciones gubernamentales que han perdido la confianza de la población y que se han perdido en un embrollo de papeleo, toqueteos por debajo de la mesa y corruptelas.

Podría mencionar también los rezagos alimenticios, la inequidad evidente y trágica en la distribución de los recursos –en un país que posee al hombre más rico del mundo y a cuarenta millones de pobres–, un sincretismo cultural que prefirió adoptar el mimetismo y la evasión del presente encerrándose en “ahoritas”. Podría, en efecto, mencionar muchos factores, pero me interesa mencionar el que, para mí, es el motor más importante, básico, del crecimiento de un pueblo y de una nación: la educación.

Tenemos serios, muy serios problemas en la educación de nuestro país.

Al mexicano se le educa para evitar la competitividad. El mexicano simplemente no tolera, le incomoda, sufra, rehúye la competencia. Al mexicano se le enseña a la sumisión, a recibir los regalos, a que se le hable bonito, a que se le hable en diminutivos, a evitar la competencia para no levantar sospechas y vivir tranquilo, viendo pasar los días.

Viendo pasar las oportunidades, ya que eso es mejor que someterse no sólo al escrutinio, también a la expulsión –en tanto indeseable por competitivo– del núcleo social al que pertenezca, ya que amenaza el status quo, la tranquilidad con la cual el mexicano desea, anhela mimetizarse.

Nos hemos regodeado de corporativismos que hoy cobran factura. Un sindicato que controla dinero y no difunde conocimientos. Nos hemos regodeado de héroes muertos y falsos, pintados ad hoc para la pervivencia de un sistema por demás obsoleto. Nos hemos regodeado en la negación del exterior para criticarnos sólo a nosotros mismos de la manera más hipócrita y festiva posible. Nos hemos quedado atrás mientras otros pueblos han avanzado hacia el futuro. Nos hemos quedado en el ahorita. Ejemplos escolares hay por doquier, con estudiantes que reciben una educación paupérrima –por decir lo menos– y con maestros que ni siquiera son maestros.

Ahora que terminaron las Olimpiadas, he confirmado una vez más lo anterior. De ahí provienen estas letras. De la comprobación de que unos atletas de país mucho más rezagados económica y socialmente que el nuestro, hayan ganado más medallas. ¿Apoyos económicos? Sin duda hacen falta, pero eso no es lo que nos hace quedar donde quedamos, sino la falta de competitividad, las ganas de crecer, de ganar. Nos da miedo competir. Preferimos decir que nos cayó mal una cena (saludos Eder), que el otro estaba más grande, que los jueces fueron injustos o que, simplemente, no nos dieron dinero. El mexicano tristemente no está educado para la competencia. Por eso tampoco toleramos a los extranjeros y nuestra xenofobia reluce cuando uno de ellos hace algo en México. “México es de los mexicanos”, dicen. Si, México de los mexicanos que no saben hacer a México.

Esto sucede a diario, a nuestros lados. En la oficina, con actitudes conformistas, en la escuela, en los deportes. En todos lados. Según estudios recientes en EUA con motivo de las Olimpiadas, en donde se toma en cuenta el nivel socioeconómico de un país y la cantidad de habitantes y deportistas que existen, México debería de haber terminado, POR LO MENOS –que horrible– en el lugar 30. Antes de los logros, como siempre individuales, de los taekwondoines, eramos el último lugar empatados con Togo, un país de 5 millones de habitantes.

Urge abandonar discursos populistas, de nacionalismos malentendidos y usureros. Urge que pongamos atención en este rubro, no por nosotros, sino por el futuro de nuestra nación, con nuestros hijos. Con nuestro México.

Hay que reeducarnos. Educar a México.

Orgullosamente mexicano

VARGAS GÓMEZ

26 AGOSTO 2008